La función de la prensa socialista adquiere mayor nitidez en contraste con la prensa burguesa. Porque, a pesar del relativo éxito alcanzado por el eslogan «Clarín miente» en la construcción de un lector obtuso, la mentira nunca es una característica fundamental o determinante del periodismo burgués. Otra cosa es la ficción literaria, pero ya reflexionamos al respecto junto a Saer, Borges e Eagleton1.
En un sistema de clases contrapuestas y de competidores particulares, el periodismo en general se caracteriza por expresar, convocar y proponer, estrategias para distintos intereses de clase. No mienten: expresan puntos de vista, materialmente condicionados, a partir de los cuales ciertos elementos significativos para unos grupos no merecen la atención para otros, ciertos aspectos son peraltados por unos mientras que, para otros, esos mismos aspectos son cuestiones secundarias.
Esta consideración de la prensa en general incluye, naturalmente, a la prensa socialista. Esta prensa elige sesgadamente colocar en primer plano los intereses de la clase obrera e intenta cohesionar la acción política alrededor de esos intereses, destacando noticias, problemas y soluciones correspondientes a esa perspectiva.
Pero vayamos por partes.
La subestimación de la conciencia obrera
Por empezar, debemos eludir esta contraproducente interpretación de la tarea periodística: la «teoría del campo» y de la «conciencia obrera tarada». Aunque sus dos partes son en apariencia contradictorias, funcionan de manera sinérgica.
Tomemos, primero, la teoría del campo popular, según la cual en el territorio de la burguesía hay quienes simplemente se dedican a engañar (Clarín y La Nación) y quienes, en cambio y lejos de aquellos, dicen sólo la verdad y nada más que la verdad (Página/12). Este planteo disuelve los intereses de las fracciones burguesas que se expresan en los distintos medios periodísticos. Así se pierde de vista que las clases sociales remiten a dos polos, capital y trabajo, que estos polos se implican mutuamente (no puede haber uno sin el otro), que por lo tanto la relación de clase es antagónica (los intereses generados son objetivamente opuestos, lo cual se expresa en conflictos o lucha de clases) porque la base objetiva de esos intereses irreconciliables es la explotación.
Al evitar estas consideraciones de clase, el planteo se resuelve en el plano moral: los malos y mentirosos versus los buenos y sinceros; el odio y la crueldad contra el amor y la empatía; el capitalismo salvaje enfrentado al capitalismo serio; la codicia especuladora versus la intención distribucionista.

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Aquí aparece la otra interpretación: cuando la realidad muestra que la presunta verdad autoevidente portada por la prensa buena no logró imponerse, acude en auxilio el supuesto de la conciencia obrera tarada. Este auxiliar ideológico no se contrapone a la teoría del campo popular, ambos operan en alianza: los trabajadores no tendrían ninguna capacidad de inteligir u optar, simplemente repetirían como loros lo que más repetidamente han escuchado. «Milei ganó por las redes sociales». O bien «le creyeron» a Milei que el Estado era un factor de problemas, como si el Estado no hubiera restringido sus servicios, desarticulado la atención sanitaria, como si no administrara los delitos y fuera proveedor de inseguridad, como si no empeorara la educación e interviniera en la economía para fomentar su marcha al 270% de inflación anual (como en 2023).
Nada de eso tiene importancia para la teoría del campo popular. Simplemente, los obreros «se dejan engañar». Esta «explicación» convive, absurdamente, con la opuesta: cuando gana el candidato verdadero, el que está «Del lado correcto de la Historia», el pueblo no se equivoca, tal como acontenció hace unos meses en la democrática y sagaz elección de Gildo Insfrán, con el 70% de los votos, para su octavo mandato en Formosa.
La prensa sectorial burguesa
Démosle otra vuelta de tuerca. Porque además de esta prensa genérica que suele expresar las estrategias globales de cada burguesía local, hay una prensa sectorial y especializada que informa acerca de ramas particulares de la economía. Lo hace para ese sector y, también, para anoticiar a los demás. Esta prensa sectorial nos brinda el acceso a gran cantidad de información relevante sobre aspectos parciales de la estructura productiva. Fundamentalmente, información acerca de cuáles son los problemas concretos que atraviesa una rama o una especialidad en cada momento.
Si tenemos en cuenta que los intereses en competencia entre burgueses no son anecdóticos sino una constante estructural del sistema, entonces esa información nos permite discernir y comprender cuáles son las coincidencias y divergencias de cada rama productiva en su conjunto (e incluso hasta de ciertos burgueses particulares) con el programa del gobierno de turno y los programas alternativos (de la «oposición») que pretenden suplantarlo.
Somos conscientes de que los militantes socialistas no podemos verificar las fuentes y la veracidad de la información. Pero los burgueses no están en condiciones muy distintas. La prensa existe para ofrecer una información que debe ser cotejada con otras fuentes y, por supuesto, con la propia dinámica de la competencia. Lo que permite esta información es el contraste entre lo que está publicado (y que apunta al plano del intelecto) y las tensiones entre los diversos sectores (que emergen del plano de lo real). En otras palabras, la prensa exhibe lo que pasa en la misma medida en que intenta mostrar lo que se piensa que podría pasar.
Por eso decimos que la prensa burguesa no engaña a los trabajadores, sino que enseña posibles cursos de acción política, probables alianzas interclasistas. Al poner esos planes de relieve, para el conocimiento público, efectúa la última tarea necesaria (e insuficiente) para volverlos realizables: invocar el apoyo de la población.
Esta articulación entre planes y fracciones de la población, entre propuestas y estados de ánimo, no puede ser evaluada como simple acción manipuladora sobre un sujeto pasivo. Si fuera así, Milei no habría llegado al balotaje, pues el conjunto de los medios periodísticos nacionales se inclinó hacia los términos de la vieja «grieta». Fue un rechazo popular no propiciado por los medios, a duras penas explicado una vez acontecido, el que desequilibró el tablero tradicional de la política argentina en los últimos 20 años.
Algo más sobre la prensa reformista
Como no juzgamos a los medios periodísticos en términos de «formadores de individuos estúpidos», sino como intermediarios entre intereses de clase y –también– estados de ánimo, reivindicamos la importancia de su lectura: lo que dicen no es una falsedad deliberada sino una torsión necesaria. Es curioso que los mismos que dicen que un diario miente, le crean a otro con total confianza. Y que se contradigan citando declaraciones y datos de aquella prensa a la que, en principio, se le atribuye la mentira permanente.
Cuando hablamos de la prensa reformista dejamos algo en claro: la leemos. Y lo hacemos porque en ella se expresan intereses concretos, intereses particulares del sector más educado de la clase trabajadora junto a los sectores desplazados de la burguesía, en algunos casos (Jacobin, The New Left Review). En otros, los sectores más educados de la clase trabajadora que comparten algunos intereses particulares con la burguesía más cosmopolita y desarrollada (New York Times).
Esos textos, publicaciones y medios mantienen, aunque deformado, un núcleo de verdad que nos interesa emplear como insumo para pensar. Así, a través de las prensas especializadas de los sectores económicos podemos ver cómo el fondo común de acuerdo con el gobierno de Milei (basado en su respaldo popular y su programa de recorte de gastos y apertura económica) no esconde diferencias puntuales sobre medidas tomadas por departamentos gubernamentales o disposiciones del más alto nivel, pero que son formuladas en este marco general de respaldo. Sin embargo, estos reclamos latentes y sectoriales se contienen en su forma y en su fondo, mientras Milei sujete las riendas de la baja inflación y mantenga este respaldo electoral.
Veamos algunos ejemplos de cómo se expresa el contraste entre las acciones políticas de estabilización del gobierno de Milei y los reclamos sectoriales a través de distintos medios, es decir, de distintas mediaciones.
El sector farmacéutico
Un sector del universo de la salud, la industria farmacéutica, exhibe en el portal Pharmabiz las discrepancias con cierta formalidad en las adjudicaciones del gobierno nacional. Es interesante porque exhibe discrecionalidad en un gobierno que se jacta de haber puesto fin a la discrecionalidad.

Los medicamentos siempre están en el foco público en tanto productos industriales críticos que resultan primordiales para la ciudadanía. Pero increíblemente esta vez lo que desató un mega debate cargado de suspicacias fueron unos simples pañales.
Tras una licitación pública encargada por el PAMI, y cuyo proceso total demoró 11 días se dio por ganador a la firma Urbano Express, y tras confirmar un desembolso de $466 mil millones (u$s 403 millones). La cotización apunta a que la empresa se haga cargo de la entrega de pañales en los propios domicilios de los afiliados. […]
A su vez, el documento de adjudicación del PAMI no refiere cuáles son las empresas fabricantes proveedoras. Las firmas más relevantes del mercado en esta categoría son las nacionales Hisan; Lenterdit; e Italpañal, pero según pudo saber Pharmabiz ninguna de ellas se ha presentado a cotizar en función del poco tiempo que medió […] es por esta razón que todos concluyen en el mercado que los proveedores serían Nochísimo y Liberty, dos compañías que ya habían tenido contratos con el Estado y también una inhabilitación por parte de la ANMAT en el año 2018. […]
Y otro de los pormenores de esta compulsa es que lejos de solicitarse los tradicionales pañales de 75 gramos esta vez se solicitaron de 50 gramos. Este es otro de los indicadores que hacen concluir en el sector que la convocatoria estuvo pre acordada, ya que no había productos de esas características listos para entregar.
Y además de quienes cotizan obviamente las que se pararon de manos fueron las farmacias y las droguerías, quienes se quejaron porque ahora se las saltearía como eslabón estratégico para la entrega. Argumentan, asimismo, que la farmacia es un espacio sanitario controlado y que todas las entregas estaban al momento respaldadas por una receta electrónica. Con el sistema puerta a puerta argumentan que todo quedaría fuera de control. […]
Ahora el PAMI en tanto, emitió un comunicado que afirma que «el sistema anterior era tan opaco y descontrolado que los pañales aparecían revendidos en plataformas digitales y redes sociales». De todas maneras, beneficiarios del PAMI afirman que el sistema a implementar podría traer complicaciones en la entrega, ya que en muchos casos prefieren elegir en qué momento buscar la mercadería.2
El sector energético
Presentar los reclamos sectoriales como si fueran beneficiosos para el conjunto de la población no un mero artilugio discursivo, sino una estrategia coherente. Ya que los intereses particulares de la burguesía sólo pueden llevarse adelante si coinciden, de algún modo, con las expectativas y la satisfacción de algún sector importante de la población. Por eso los empresarios del gas defienden la continuidad de sus concesiones con atendibles argumentos sobre la provisión menguante a la población, adjudicándole la causa del problema a las tarifas. Pero los datos son ciertos y relevantes. Así lo muestra el portal EconoJournal:

El Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) realizó el martes de la semana pasada una audiencia pública para analizar los pedidos de extensión por 20 años de las licencias de Metrogas, Camuzzi Gas Pampeana y Litoral Gas que vencen en diciembre de 2027. Representantes de las tres empresas expusieron allí sus principales logros de gestión para justificar las solicitudes. Sin embargo, sobre el final del encuentro Pedro Bussetti, presidente de la asociación de consumidores Deuco, sorprendió al destacar el alto porcentaje de hogares que no tienen acceso a gas natural en el área de concesión de las tres distribuidoras.
Bussetti aseguró que en los once distritos del conurbano bonaerense donde brinda servicio Metrogas, el 40,3% de los hogares no tiene gas natural, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires ese porcentaje es del 21,5%. En el área de concesión de Litoral Gas la cifra trepa al 50,6% y en el área de Camuzzi Gas Pampeana se eleva al 31,9%. Los datos surgen del censo nacional de 2022, año en el que las concesiones privadas cumplieron 30 años.
El Observatorio del Conurbano Bonaerense de la Universidad Nacional de General Sarmiento fue un paso más allá y comparó las cifras de hogares sin gas natural del Área Metropolitana de Buenos Aires surgidas del censo 2022 con las de los censos de 2001 y 2010. El resultado muestra que no solo no mejoró el porcentaje de hogares con cobertura de gas natural, sino que incluso empeoró.
En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, en 2001 solo el 2,9% de los hogares no tenía acceso a la red de gas natural y en 2022 ese porcentaje se elevó al 21,5%. En los 24 distritos del conurbano, en el mismo período los hogares sin gas natural treparon de 35,8% a 41,0%. En los últimos años no ha habido variaciones significativas.
Si uno analiza los distritos bonaerenses ve que la situación no es pareja ya que algunos incrementaron su porcentaje de cobertura y otros empeoraron significativamente. Entre los que progresaron sobresale Ezeiza donde en 2001 solo el 34,11% de los hogares tenía acceso a la red de gas natural, mientras que en 2022 esa cifra había llegado al 50%. También se observa una mejora en Florencio Varela, aunque es uno de los tres distritos con peor cobertura junto con Moreno y Merlo. En esa localidad del sur bonaerense en 2001 solo el 31,4% de los hogares tenía acceso al gas natural y en 2022 el porcentaje subió al 42,4%.
La contracara son La Matanza y Vicente López. En La Matanza en 2001 el 65,1% tenía gas natural y en 2022 la cobertura había caído al 52,3%, mientras que en Vicente López en el mismo lapso el porcentaje cayó del 94,9% al 81,2%.3
El sector del transporte
La importancia de los fletes y transportes se elevó junto con la multiplicación de las cadenas globales de valor y el crecimiento del comercio mundial. Este sector también tiene sus particularidades, ya que se trata de concesiones vinculadas a las regulaciones y el financiamiento gubernamental. El medio Portal Portuario nos brinda el tipo de problemas que afectan al sector:

La varadura del granelero Yasa Tokyo, la que se extendió desde el viernes 23 de mayo hasta el domingo 25, paralizó en su totalidad las operaciones del Puerto de San Pedro, Argentina. Esto generó una crisis que ya acumula pérdidas millonarias y pone en riesgo las exportaciones futuras […]
El navío había ingresado al recinto portuario el domingo 18 para cargar 33 mil toneladas de trigo con destino a Angola. El viernes 23, cuando intentó salir por el canal de acceso a la hidrovía, quedó impedido de navegar.
Sin embargo, tras ser liberado […] la nave fue movilizada nuevamente al puerto para volver a ser amarrada en el lugar, lo que a la fecha aún se mantiene debido a que la vía fluvial no cuenta con la profundidad necesaria para su partida.
Lo tratado interrumpe completamente la actividad portuaria, generando un efecto dominó que afecta a empresas exportadoras, operadores logísticos y al propio Consorcio de Gestión del Puerto San Pedro.
[…] Se estima un costo diario de entre 25 mil y 30 mil dólares por la permanencia del buque varado, sin contar gastos adicionales de logística paralizada, mantenimiento de tripulación, camiones y talleres.
La emergencia visibilizó una deficiencia estructural, ya que el canal de acceso al puerto, que había sido dragado a 9,80 metros semanas antes, actualmente tiene una profundidad de solo 6,50 metros, lo que lo hace inoperable para navíos de gran porte.
Casini sostuvo que la situación se agravó por un temporal extraordinario ocurrido el 16 y 17 de mayo. El fenómeno provocó la repentina sedimentación de unos 300 mil metros cúbicos de material, arrastrados desde el Riacho Baradero. «El puerto hoy está inoperable. Lo que sedimentó en una semana equivale a tres veces el dragado de mantenimiento anual» […] «Hay que sacar 300 mil metros cúbicos. Es una obra majestuosa y muy costosa que el Puerto no puede afrontar solo», agregó.
La alternativa para liberar al Yasa Tokyo es descargar parte de la carga o realizar un dragado de emergencia, para lo cual Casini inició gestiones ante autoridades provinciales y nacionales en busca de financiamiento. También se evalúa la posibilidad de incorporar capitales privados.
El incidente no solo compromete la operación actual, sino también la programación de futuras exportaciones, como la carga de legumbres prevista para agosto. La incertidumbre impacta directamente sobre contratos internacionales y confianza en la terminal.
La acumulación acelerada de sedimentos tomó por sorpresa a todos los actores y dejó en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura fluvial frente a fenómenos climáticos extremos.
Frente a este escenario, se convocó a una mesa de trabajo con todos los actores del sistema portuario para coordinar medidas urgentes. «Lo más importante es normalizar la operatoria del puerto», señaló Casini, quien considera que el episodio marca un antes y un después en la planificación y el financiamiento del mantenimiento portuario.
El Puerto de San Pedro necesita una intervención para restablecer su operatividad y evitar un daño estructural a su economía y al comercio exterior de la región.
Mientras tanto, el Yasa Tokyo sigue varado, lo que sostienen se instaura como símbolo de una crisis que combina negligencia estructural, eventos climáticos extremos y la urgencia de actuar.4
El sector agropecuario
Por su parte, las desavenencias en el sector agropecuario no giran en torno a las concesiones sino a las retenciones. El portal Bichos de Campo presenta estos reclamos y los «celos de este sector con respecto a su primo hidrocarburífero:

Bienvenidos al primer evento libertario de aumento de derechos de exportación ¡No faltes!
Gran parte del éxito de un proyecto político depende de la capacidad de crear expectativas de manera continua. El fracaso llega cuando la brecha entre la realidad de los hechos y el relato se torna insostenible.
Cuando en enero pasado el ministro Luis «Toto» Caputo anunció la implementación del régimen de rebaja temporaria de derechos de exportación, muchos integrantes del sector agropecuario argentino creyeron que se trataba de una medida oportunista que oportunamente sería transformada en permanente.
Oportunista porque la motivación detrás de esa decisión oficial era resolver un problema cambiario y no brindar una mayor competitividad al sector agrícola, principal generador genuino de divisas de la economía argentina.
Pasó el tiempo y en mayo se prorrogó hasta marzo del año que viene la rebaja de alícuotas para trigo y cebada. Aunque algunos creyeron que se trataba de una ayuda al campo, la realidad es que la medida se tomó por razones tributarias y cambiarias, dado que hasta ese momento no se había registrado una sola tonelada de Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de trigo 2025/26.
No sucedió lo mismo con las DJVE de maíz y productos del complejo oleaginoso, ya que las compañías agroexportadoras anotaron grandes volúmenes de embarques para aprovechar la rebaja tributaria, lo que garantiza –tal como ocurrió con el «dólar soja» instrumentado por Sergio Massa– una aceleración del ingreso de agrodivisas.
El problema de diseñar una política agropecuaria en función del interés del Estado es que las empresas y el país en su conjunto pueden terminar perdiendo una cantidad gigantesca de divisas que ningún otro sector de la economía puede reemplazar.
Eso porque la aceleración de las registraciones de DJVE ocurridas en las últimas semanas –cuando quedó claro que el gobierno no prorrogaría el régimen– coincidió con precios FOB bajísimos de los productos que exporta la Argentina.
Además, por razones estacionales, los precios FOB del maíz y del poroto, harina y aceite de soja argentinos están en el «fondo de la tabla de posiciones», lo que potencia del daño económico. Si las registraciones de DJVE no estuviesen condicionadas por una intervención oficial, los integrantes del sector privado habrían hecho esfuerzos para maximizar utilidades al intentar registrar operaciones en los momentos de precios FOB más elevados.
El verdadero drama de lo que está sucediendo, de todas formas, no es el quiebre del discurso libertario, sino el hecho de que la economía argentina sigue atravesando una crisis cambiaria cuando tiene a mano una fábrica formidable que puede, en apenas un año, comenzar a generar un volumen colosal de esa «mercadería» si se presentan las condiciones adecuadas (que serían las equivalentes a las presentes en países normales como Brasil, Paraguay y Uruguay).
Quizás los funcionarios del gobierno nacional recapaciten y la semana que viene prorroguen la rebaja de derechos de exportación. Si no lo hacen, entonces estarán reconociendo –tal como dijo la diputada oficialista Romina Diez– que el impuesto regresará a «sus niveles normales».
La lectura de los acontecimientos que hacen los integrantes de la comunidad agropecuaria es la siguiente: si esta es la manera en la que nos tratan los que venían a reducir la carga impositiva, ¿qué podemos llegar a esperar del próximo gobierno si tiene otro signo político?
Mientras tanto, los autopercibidos libertarios siguen soñando con grandes inversiones en los sectores hidrocarburíferos y mineros que harán que el país navegue en un océano interminable de divisas. Total, soñar no cuesta nada.5
PYMES y burocracia sindical
Entre las prensas sectoriales más importantes para los socialistas están las gremiales, que se encuentran en una encrucijada. En parte, reflejan el humor de los trabajadores, que son su base. Y en una parte mucho mayor, expresan los negocios de la burocracia y de los sectores empresarios a los que la burocracia está unida.

Siendo las PYMES grandes generadoras de empleo de baja calidad, la burocracia se especializa en defenderlas por lo primero («los puestos de trabajo»), escondiendo lo segundo (las condiciones precarias). Mundo Gremial nos enseña cómo se enlazan los intereses de estos sectores:
El tejido productivo argentino atraviesa una emergencia comparable a la pandemia de Covid-19, según advierten referentes del mundo empresarial, en un análisis sobre el cierre de más de 12 mil PyMEs cerraron en el país desde que asumió el gobierno de Javier Milei.
En diálogo con el programa «Desde el canil», el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, contextualizó que desde 2017 hasta hoy la destrucción de empresas superó las 30 mil.
Sin embargo, apuntó a la aceleración del proceso en el último año: «Entre enero de 2024 y enero de 2025 perdimos más de 12 mil empresas, y eso sin contar los cierres que ocurrieron entre febrero y junio. Es una cifra que marca con claridad el rumbo», sostuvo.
Rosato reconoció el éxito del Gobierno en el control de la inflación y el déficit, pero fue muy crítico con la apertura importadora y el incremento de los costos en dólares, especialmente en «la energía, los insumos importados y el financiamiento».
Para el titular de IPA, el problema no es solo la desaparición de empresas, sino también la «pérdida de empleo, conocimiento, capacidad instalada y generación de divisas genuinas». Subrayó: «Este modelo nos está llevando a desmantelar el aparato productivo nacional. La industria PyME […] está siendo dejada de lado».
Desde IPA piden un giro de 180 grados. Rosato fue categórico: «Estamos pidiendo plata prestada para engrosar las reservas, cuando deberíamos estar generando divisas a través de la producción nacional […]. Las PyMES podrían ser parte central de ese camino, pero en lugar de apoyarlas, las estamos empujando al cierre».
En sintonía, el periodista Ariel Maciel advirtió que «el cierre de fábricas está directamente vinculado con la apertura importadora». Explicó que mientras EE.UU., Brasil o China suben aranceles, «acá bajamos aranceles, desregulamos y permitimos que productos importados ganen espacio. El resultado es que aunque bajen los precios, los supermercados venden menos y la economía se enfría».
Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo confirman la gravedad de la situación, con una caída de empresas registradas similar al peor momento de la pandemia.
«En 2020, el Estado intervino con políticas como el ATP y logró sostener muchas empresas. Actualmente no hay ayuda y el impacto es brutal», completó Rosato. En aquel contexto más desfavorable de 2021, recordó, se perdieron más de 17 mil empresas.6
Lectura socialista
Además de la imperiosa necesidad de utilizar estas fuentes de información, la prensa sectorial nos ilustra acerca de las complejas formas y las permanentes contradicciones que afectan a la acumulación capitalista. Nos aleja de simplificaciones explicativas, como adjudicar la responsabilidad de la situación al FMI, la corrupción, la «fuga» de capitales, el poco patriotismo de los burgueses locales, sentimientos como el odio y cualidades subjetivas como la crueldad. La prensa sectorial burguesa nos enseña acerca de la rapacidad cosmopolita de las distintas fracciones de la clase explotadora y la multiplicidad de formas que adquiere la lógica del valor en una sociedad compleja y heterogénea.
Y, finalmente, nos aleja del cuco de la burguesía sin grietas ni contradicciones, que tan nefasto resulta para pensar la estrategia socialista. Una estrategia que consiste, básicamente, en unirnos y dividirlos.
NOTAS:
1 En el apartado «El arte no educa porque tiene otras obligaciones», de la nota «Nadie se salva solo», reseñamos a esos autores acerca de las relaciones entre ficción, mentira y verdad.
2 Cristina Kroll, «PAMI y pañales: escala el conflicto», nota publicada en Pharmabiz el 12 de mayo de 2025.
3 Fernando Krakowiak, «La herencia que dejó el atraso tarifario: desde 2001 creció el porcentaje de hogares sin cobertura de gas natural en el Área Metropolitana de Buenos Aires», nota publicada en EconoJournal el 27 de mayo de 2025.
4 «Argentina: Varadura de granelero gatilla crisis en Puerto de San Pedro», nota publicada en Portal Portuario el 30 de mayo de 2025.
5 Ezequiel Tambornini, «Bienvenidos al primer evento libertario de aumento de derechos de exportación ¡No faltes!», nota publicada en Bichos de Campo el 29 de junio de 2025.
6 «Alerta PyME: denuncian cierre de más 12 mil empresas desde que asumió Milei», nota publicada en Mundo Gremial el 27 de junio de 2025.




